Uña del meñique larga

Uña del meñique larga¿Has visto alguna vez a un hombre con la uña del meñique larga, más larga de lo normal? ¿Nunca te has preguntado el porqué de esta práctica? Las primeras ideas que nos vienen a la cabeza cuando vemos la uña del meñique más larga es que es una persona adicta a la droga, un guitarrista… o alguien al que le resulta más fácil hurgarse la nariz… Estas son algunas razones pero existen muchas más para esta moda extendida tanto en Occidente como Oriente:

Uña meñique larga

  1. En muchas culturas denota un símbolo de erudición y aprendizaje.
  2. En la antigua China es un símbolo de estatus para demostrar su riqueza y su condición de no trabajadores ya que si trabajasen con la uña larga les resultaría algo difícil. (El único colectivo que si se deja larga la uña del dedo meñique son los taxistas ya que estos no se consideran trabajadores propiamente dichos porque no utilizan las manos sino los pies para desarrollar su trabajo – nosotros nos preguntamos cómo cambian de marchas y dirigen el volante entonces…-)
  3. En la corte de Luis XVI era símbolo de discreción por ejemplo a la hora de llamar a las mujeres en palacio a la puerta de sus aposentos; con la uña rascaban la puerta y se evitaban que toda la corte se enterara de sus escarceos.
  4. Símbolo de maldad; a menudo se identifica con los ex presidiarios. Fu Manchú en la ficción la utilizaba para cortar la yugular de sus enemigos cuando les agarraba del cuello.
  5. En Turquía denotaba que el hombre fumaba ya que era utilizada para abrir las envolturas de los cigarrillos. Muchos tenderos chinos también si os fijáis (seguro que al lado de vuestra casa, trabajo, bar de copas o cualquier sitio que frecuentéis hay una tienda de chinos) llevan esta uña más larga para abrir bolsas y otros recubrimientos.
  6. En los 70 era muy común como cucharita para administrar mejor la droga.
  7. Como ayuda para los guitarristas que cambian la uña del meñique por la del pulgar para hacer de púa.
  8. Picasso la utilizó en numerosas ocasiones para arañar las placas de zinc que usaba como planchas para hacer sus litografías.
  9. Para hurgar los orificios: nariz, oído, dientes y ombligo. Es la pura realidad. Hoy en día se utiliza básicamente para eso y en la cultura oriental es visto como un símbolo de buena higiene hacerlo, de limpieza personal: rasca, limpia y da esplendor.
¿Y a ti que te parece?

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